¡Ay, sublime apetencia!

el brujo de letziaga



 

Me viene a la memoria,
aquel cuerpo, aquellos ojos, aquella sombra,
mujer, eras tan linda...

 

Que mi mente aun visiona,
a tu piel oscura, muy oscura, sedienta hoguera,
de aventura hasta el alba...

 

Hoy, en esta noche fría,
aun sigue fogosa la chispa que yo te encendía,
en la boca de tu lámpara...

 

¡Ay, sublime apetencia!
sal de nuevo, a disfrutar conmigo la madrugada,
y borremos esta pausa...

 



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