Resbalo
por tus labios.
Y algo en mí
cede.
Mi boca—
herrumbre.
La tuya
fuego.
Se consume el asombro.
Se derrite.
Y lo que queda
no piensa.
Es instinto.
Primitivo.
Me vuelvo otro.
Áspero.
Casi salvaje.
Te tomo
como si el cuerpo
supiera antes que yo.
Tu piel
no resiste.
Se abre.
Responde.
Y en ese roce—
te devoro.
No hay ternura aquí.
Hay hambre.
Animal nocturno.
Silencioso.
Preciso.
Me entrego
sin medida.
Y en el fondo—
no queda nada limpio.
Solo restos.
Mi osamenta
cansada de sostenerse.
Y aun así
vuelvo.
Como lobo.
Hambriento.
A lo mismo.
A tu boca.
A tu cuerpo.
A esa forma
de perderme
que no sé dejar.
-
Autor:
Uriel F (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 24 de marzo de 2026 a las 01:36
- Categoría: Erótico
- Lecturas: 13
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, alicia perez hernandez, Eduardo Rolon, Sergio Alejandro Cortéz, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z.
- En colecciones: Caníbal.

Offline)
Comentarios1
Bellas letras has escrito hoy para deleite de tu genial pluma estimado poeta Uriel
Recibe un saludo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Muchas gracias por tan generosas palabras. Envío un fraternal saludo.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.