1
En tanto el cielo bajo se estremece,
cargado de inminencias y de sombra,
mi alma con una débil luz te nombra
auqnue el miedo en la lluvia comparece.
Desconocí lo amargo que adormece
la nube cuando en llanto se desborda;
y el sufrimiento en el camino aborda
una razón del mal que se estremece.
La tierra retumbó como latido
cuando te alejas tú de mi costado,
y un frío atroz me habita sin sentido;
queriendo desterrarme de lo amado,
vomitar este horror enardecido…
mas el amor persiste, encadenado.
2
En tanto el cielo oscuro se llenaba
de signos y presagios insistentes,
pensaba en ti con ecos reincidentes
allí donde mi pena se elevaba.
Pensaba en ti; mi voz te reclamaba
con pulsos obstinados e impacientes,
y en medio de mis horas más dolientes
tu luz en la memoria iluminaba.
Gracias por la mirada que perdura,
por la sonrisa exacta en el recuerdo,
por dar a mi dolor tanta ternura;
que sin tu ser —confieso y no me pierdo—
las lilas de mi cuerpo en su clausura
no hallarían el roce alegre y cuerdo.
MarcosH
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Autor:
poetasinalma (
Offline) - Publicado: 22 de marzo de 2026 a las 05:02
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 17
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Eduardo Rolon, Salvador Santoyo Sánchez, El Hombre de la Rosa, Sergio Alejandro Cortéz

Offline)
Comentarios1
Tus balles estrofas siembran de genialidad poetica tus preciados versos
Saludos afectuosos desde España
El Hombre de la Rosa
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