1
En tanto el cielo bajo se estremece,
cargado de inminencias y de sombra,
mi alma con una débil luz te nombra
auqnue el miedo en la lluvia comparece.
Desconocí lo amargo que adormece
la nube cuando en llanto se desborda;
y el sufrimiento en el camino aborda
una razón del mal que se estremece.
La tierra retumbó como latido
cuando te alejas tú de mi costado,
y un frío atroz me habita sin sentido;
queriendo desterrarme de lo amado,
vomitar este horror enardecido…
mas el amor persiste, encadenado.
2
En tanto el cielo oscuro se llenaba
de signos y presagios insistentes,
pensaba en ti con ecos reincidentes
allí donde mi pena se elevaba.
Pensaba en ti; mi voz te reclamaba
con pulsos obstinados e impacientes,
y en medio de mis horas más dolientes
tu luz en la memoria iluminaba.
Gracias por la mirada que perdura,
por la sonrisa exacta en el recuerdo,
por dar a mi dolor tanta ternura;
que sin tu ser —confieso y no me pierdo—
las lilas de mi cuerpo en su clausura
no hallarían el roce alegre y cuerdo.
MarcosH
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Autor:
poetasinalma (
Online) - Publicado: 22 de marzo de 2026 a las 05:02
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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