Temerosa te acercaste,
santificada como una virgen inmanchable,
con un aire a Marilyn Monroe,
y un rostro de luz que me deshace y fluye...
Permiteme que te acompañe,
como el viento que en tu pelo se divierte,
sin la prisa de la muerte,
como el fuego que encenderá tu sangre...
Del sol el vértice,
y muy bien sé, que para siempre,
juntos llenando su cofre,
que en lo íntimo nos caliente y alumbre...
Pues ya solo tú cabes,
en mi futuro con mi semilla de hombre,
y mes por mes, al noveno mes,
ya escucharemos los lloros de un bebé...
-
Autor:
el brujo de letziaga (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 22 de marzo de 2026 a las 03:02
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.