Pobre de esos ángeles que no volverán al reino celestial,
porque la absurda y asesina metralla les destrozó las alas,
y ahora viven condenados a vagar por la tierra sin consuelo,
sin cielo al que mirar,
sin luz que los reclame,
sin voz que pronuncie sus nombres en la eternidad.
Caminan entre nosotros,
pero nadie los reconoce;
se sientan en los andenes del olvido,
duermen en las ruinas de la memoria,
y se alimentan del silencio
y de las lágrimas que nadie ve.
Fueron ángeles, sí,
pero la guerra —esa vieja bestia del hombre—
les arrancó la inocencia,
les quemó la esperanza,
les enseñó que también el cielo
puede cerrarse de golpe.
Y desde entonces vagan,
con las alas rotas y la mirada antigua,
buscando una puerta que ya no existe,
esperando un perdón
por una culpa que nunca fue suya.
Pobre de esos ángeles,
porque ya no son del cielo,
pero tampoco de la tierra.
Y en esa frontera triste y eterna,
viven…
los olvidados de todas las guerras.
El Huagiro.
Madrid,Marzo del 2026
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Autor:
El Huagiro. (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 21 de marzo de 2026 a las 19:19
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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