¡Ay, amor!...
¡Qué difícil es fingir
que no me importa!
Que hay tantos días
en los que te echo de menos...
que sigo creyendo
en las tardes que prometen regreso
…pero no vuelven.
¡Qué difícil es fingir
que no me importa!
Que hay tantos días
en los que te echo de menos...
que sigo creyendo
en las tardes que prometen regreso
…pero no vuelven.
Mirando en el buzón de casa
y midiendo las horas que pasan,
como quien mide
la sal en la sopa,
esperando encontrar sabor
donde solo queda costumbre.
y midiendo las horas que pasan,
como quien mide
la sal en la sopa,
esperando encontrar sabor
donde solo queda costumbre.
Y han pasado ya tantas...
que casi he aprendido a nombrarte
con nombres neutros;
no por dejar de pronunciarte,
sino por mitigar el dolor de tu marcha
y ordenar mi desorden,
como quien acomoda la lluvia
en la palma de sus manos
intentando retenerla.
que casi he aprendido a nombrarte
con nombres neutros;
no por dejar de pronunciarte,
sino por mitigar el dolor de tu marcha
y ordenar mi desorden,
como quien acomoda la lluvia
en la palma de sus manos
intentando retenerla.
En esos días en los que el silencio
viene caminando despacio a hablar por ti,
con letras de ausencia
y un acento de vidrio roto,
yo releo tus cartas
como quien mira fotos antiguas…
usando tus versos
como llaves olvidadas,
y en cada puerta cerrada
estuviera aún escrita
la palabra "volver".
viene caminando despacio a hablar por ti,
con letras de ausencia
y un acento de vidrio roto,
yo releo tus cartas
como quien mira fotos antiguas…
usando tus versos
como llaves olvidadas,
y en cada puerta cerrada
estuviera aún escrita
la palabra "volver".
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Autor:
Slocker (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 21 de marzo de 2026 a las 07:19
- Categoría: Carta
- Lecturas: 1

Online)
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