Tsoluii-tsoluii
llegó a mi tímpano
una mañana,
te busqué en las ramas del tilo,
tsu-i, tsu-i,
era tu cuerpo una mota
de polvo en el infinito
mar de verdes y amarillos.
Chi-chi-chich
¡No me riñas!
Que no encuentro
la peonza de tus plumas
de torbellino oliváceo,
ni tu boina cal de invierno
saludando al respetable.
Sissi-sissi-sissi
comprendo que te entusiasme
dar con alguien
que te admira
sólo por lo que eres
Mallerenga petita.
Te debo tanto que ahora,
tsolui-tsolui,
quiero confundir mi canto
con el vibrar de tu siringe
y tsu-i, tsu-i asirme con mis dedos
a una milimétrica rama.
Chi-chi-chich
¡Lo sé, lo sé, no me importa!
Díme flojito al oído, sissi.sissi-sissi,
como es tu vida en un blanco
amanecer de rododendros,
quiero quedarme prendido
a una sola de tus notas,
tsolui,
para entonar allá en el Sur
una melodía, sissi.sissi,
por todos los amaneceres
de los páridos
del mundo.
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Autor:
J.R. Infante (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 21 de marzo de 2026 a las 06:41
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 13
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z., Sergio Alejandro Cortéz, Eduardo Rolon

Offline)
Comentarios1
Un saludo de amistad en el día Mundial de la Poesía
Saludos de Críspulo desde Espàña
El Hombre de la Rosa
Saludos, Críspulo, que la poesía nos acompañe.
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