La Larga Espera
Amanece en la sala de espera del hospital del Estado,
donde las paredes descascaradas cuentan historias de olvido,
y don José, con su número en la mano y el pecho oprimido,
lleva tres meses contando cada grieta del techo agrietado,
esperando que una voz nombre su turno entre el murmullo herido.
El reloj de la burocracia avanza con pasos de plomo,
mientras su cuerpo se consume en fiebres que no preguntan;
y afuera las clínicas privadas brillan como joyas remotas,
con sus vidrios polarizados y sus citas inmediatas,
para quienes pueden pagar la salud como mercancía pronta.
Él no tiene seguro, ni billetes para adelantar la fila;
solo un expediente que engorda con cada nuevo síntoma,
y la certeza de que su vida vale menos en esta lógica
donde el dinero dicta sentencia sobre el derecho a la vida,
y los hospitales públicos agonizan por falta de vitamina.
En la televisión del pasillo hablan de crecimiento económico,
de cifras macroeconómicas que bailan en gráficos perfectos,
mientras su tos rebota en los pasillos vacíos de personal,
y una enfermera pasa con pasos de cansancio milenario,
repartiendo turnos como migajas en un festín desigual.
Los meses se acumulan en su barba sin recortar,
y cada día es una moneda que el sistema le cobra en dolor,
porque aquí la salud no es derecho, sino mercancía de lujo,
y los pobres deben aprender a esperar hasta el final,
hasta que la enfermedad se canse o el cuerpo diga basta.
Afuera, el mundo neoliberal celebra sus eficiencias,
privatiza los servicios, recorta presupuestos sociales,
y, en nombre del progreso, abandona a los que no producen,
a los que esperan sentados en sillas de metal oxidado,
a los que mueren mientras la economía crece en sus anales.
Don José cierra los ojos y sueña con una cama limpia,
con un médico que lo mire como persona, no como número;
pero el capitalismo ha puesto precio hasta a la misericordia,
y en la larga espera de los hospitales públicos de América Latina
se escribe la verdad que las estadísticas nunca cuentan.
—Luis Barreda/LAB
Glendale, California, EUA
Marzo, 2024.
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Autor:
Luis Barreda Morán (
Online) - Publicado: 20 de marzo de 2026 a las 02:49
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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