Ay amor,
¿Si el tiempo no me suelta en el olvido?
¿dónde moriré contigo?
porque ya mi corazón inerte, mudo y lacerado,
de seguro va apagando sus latidos.
Sólo me permito una lágrima inconsciente
sin pañuelo, sin brújula y pendientes
porque mi vida acostumbrada a mil batallas
hoy baila un vaivén acorralado a tus designios.
Es cierto que la mitad de nuestros años
se han ido gastando en la mitad de lo que fuimos,
pero es tan cierto como que la otra mitad la hemos vivido,
degustando el sabor del amor de los besos de los críos.
Y dónde quedó entonces la mano enamorada, la caricia de locura,
las ansías que ganaban,
los bríos incrustados,
mis ímpetus de acoso,
tu beso enamorado.
Volvamos al tiempo de partida
allá donde la linea imaginaria dejo huella,
porque la mitad de lo vivido aún se halla vigente
y porque el albo sabor de los cachorros todavía espera
un timonel en su futuro con impecable huella de nuestro pasado.
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Autor:
Roberto (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 19 de marzo de 2026 a las 00:07
- Categoría: Amor
- Lecturas: 22
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Antonio Pais, Hernán J. Moreyra, El Hombre de la Rosa, Sergio Alejandro Cortéz, Mauro Enrique Lopez Z.
- En colecciones: Romántico.

Offline)
Comentarios1
Tu pluma siembra tus palabras para deleite del lector estimada poetisa y amiga Concepción
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El, Hombre de la Rosa
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