Aburrido de las vertientes pasajeras,
se clavaron dos cruces sin crucifixiones para sellar sus bocas
de un milagro logrando su libertad,
como si la oscura celda abriera sus ojos a la primavera
después que la muerte defina su suerte de prisionero.
Poco a poco fue aclareciendo y en el frontal del infinito
levanté las manos.
Todo era una victoria una victoria
que alegraba a los sauces por poetas cautivos que sacian
su sed con la savia del alba para después depositarse
en las directrices de la vida.
Nada confundía nada oprimía
solo los cauces de la verdad abrían sus compuertas
para presenciar aquel diluvio de regocijo que perseguía
la inocencia eterna del corazón.
Luego los pasos cambiaron su rumbo para buscar aquella verdad
de antaño y como si el camino fuese tan gentil.
La absoluta verdad hizo su presencia como cual magia cultivara
la llama eterna de la juventud.
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Autor:
Caliope (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 17 de marzo de 2026 a las 12:02
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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