No tengo el temple de quien siembra un relato,
de quien mide el tiempo en capítulos y tramas;
la paciencia es un lujo que no otorga el contrato
de estas manos que queman con apresuradas llamas.
Ni libro, ni universo de prosa tejida y lenta,
solo migajas de idea, un destello fugaz.
El mundo va deprisa, la emoción es violenta,
y no hay tinta suficiente para hallar la paz.
Por eso, corto el nudo y evito el derroche,
la vida se condensa en un puñado de versos:
un suspiro que es día, una rima que es noche,
un espejo pequeño de vastos universos.
Menos gasto de alma, menos tinta vertida,
el poema es la prisa, el trazo terminal.
La vida es este instante, brevísima y concisa,
sin prólogo ni excusa, ni punto y final.
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Autor:
Leoness (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 17 de marzo de 2026 a las 08:56
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 21
- Usuarios favoritos de este poema: El desalmado, Antonio Pais, El Hombre de la Rosa, Salva45, Sergio Alejandro Cortéz, Santiago Alboherna, alicia perez hernandez, Salvador Santoyo Sánchez, EmilianoDR, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios2
Precioso tu versar estimado poeta y amigo Leones
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
uauu, q bonito tu poema mi amigo, cordial saludo, cierto todo pasa muy rápido, demasiado ...
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