No voy a contemplar ninguna de tus señales.
Sé muy bien por qué volvés hoy, después de tantos meses.
El orgullo me gana, y estoy de su lado.
Cuando el amor te falla, buscas refugio.
Busco a mi hombre,
y no se parece a vos.
No estás pasando ninguna de las entrevistas.
Desde que no estás,
la calma volvió a mi lado.
Buscá amor,
no complicidad.
No nos debemos noches,
ni tampoco abrazos.
Las charlas que podían ser
ya fueron.
No hay más oído,
no hay más cuerpo.
Detenete.
Respirá.
Es suficiente ya.
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Autor:
Cheirol (
Offline) - Publicado: 16 de marzo de 2026 a las 13:55
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 19
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, alicia perez hernandez, Lualpri, Mauro Enrique Lopez Z., Salvador Santoyo Sánchez, El desalmado, Poesía Herética, Sergio Alejandro Cortéz
- En colecciones: Todos mis pensamientos.

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