Grita como si no hubiera un mañana;
Grita más fuerte,
Desgarra tu garganta;
Hazlo hasta tu último aliento,
Grita para que alguien te oiga.
Corre, que tu vida depende de ello;
Huye de ti y de tu propio caos;
Corre como si fueras libre,
Escapa a un lugar nuevo
Y vuelve a ser prisionero de un nuevo lugar.
No hay nadie para ti,
Eres tú quien debe pertenecer a todos;
No hay lugar para tu individualidad,
Sólo para el egoísmo del resto del mundo;
Ni tu sufrimiento vale la pena compartir,
Nos interesan tus oídos,
Tus abrazos y tal vez tu hombro,
Despoja todo rastro de tu alma,
Y tal vez logres ser como el resto.
En todos lados será igual,
Tanto aquí como allá;
A tu persona siempre se le ignorará,
Y no es culpa tuya,
Es que así es la sociedad.
Solitaria sociedad,
Se podría nombrar así
Al océano humano que vemos a diario;
Cientos de personas,
Todas tan lejanas entre sí;
Cualquiera terminaría desesperado.
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Autor:
Quimera (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 16 de marzo de 2026 a las 11:15
- Categoría: Sociopolítico
- Lecturas: 25
- Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa, Antonio Pais, Haz Ámbar, alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z., El desalmado, Sergio Alejandro Cortéz, Daniel Omar Cignacco

Offline)
Comentarios1
Tus hermosas estroifas alumbran tu preciado versar
Saludos desde España
El Hombre de la Rosa
Qué gusto que el escrito se de su agrado, saludos!
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