Quiebra en llanto mi pecho enamorado
esta noche de eterna soledad,
y entre las nubes aflora una estrella
azul y de cristal.
En el astro reverdece el espíritu
alunado de la luna inmortal,
y mi corazón crispado
con afán inefable
clama con sangre fresca sobre el labio
por la celeste calidez que irradia
el cuerpo funebremente lejano.
Sobre el rostro de aljibe del paisaje
se mecieron las horas,
y fue dorada el alba,
pero nunca mía mi azul amada.
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Autor:
Nath. (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 16 de marzo de 2026 a las 07:51
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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