Cuando no hay apego, no hay sacrificio,
no hay interés por nadie;
Solo por uno mismo.
Cuando hay amor, soportara en su piel,
evitando el trauma y la pena,
de aquel a quien ama.
Ese sentimiento calma su dolor
y el sufrir atroz suaviza,
aunque nadie se dé cuenta.
Después de recibido el daño, sonríe y canta,
pues ha librado al otro de cruel tormento
y así, bebe sus lágrimas.
Al mirar sus heridas, no le importa
lo profundas y cuanto se han abierto;
Porque su amor es inmenso.
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Autor:
hijodeladiestra (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de marzo de 2026 a las 03:33
- Comentario del autor sobre el poema: Estos surcos aparecieron marcados en mi corazón en un momento que mi matrimonio estaba siendo sacudido y parecía hundirse mi hogar. Vi que mi compañera tenia un gran apego, me dio una lección, al darme cuenta de como se ama.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 30
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., ElidethAbreu, Antonio Pais, El Hombre de la Rosa, Salvador Santoyo Sánchez, Sergio Alejandro Cortéz

Offline)
Comentarios2
Gracias poeta hijodeladiestra.
El dolor es catalizador de emociones y libera el alma.
Se vale llorar.
Abrazos y gracias.
gracias, escribir también ayuda a ir interiorizar para expresarse. Un gran saludo.
Un hermoso poema has escrito para nuestro deleite estimado poeta y amigo
Saludos desde España
El Hombre de la Rosa
gracias, la vida nos da fragmentos multifacéticos de Inspiración, algunos fragmentos los recogemos con agrado, pero otros vienen de granadas que revientan en nuestro entorno. Saludos desde esta ciudad y puerto Veracruzanos.
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