Ni siquiera tengo
un nombre tan especial
como el de esa chica.
La que me mira a los ojos
y lo sé…
no me espera un mañana.
Estaré sola,
temblando de frío
en el invierno de mis ojos.
Pero sus ojos…
los de esa chica,
son como el verano.
Yo soy de obsidiana,
pero ella… primavera.
Yo sin estrella,
pero ella
con una galaxia eterna.
Y su risa contagiosa
haría florecer
todas las rosas.
No soy como esa chica
a la que todos adoran.
No…
no soy como ella,
la que brilla
como una estrella.
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Autor:
Iset (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 14 de marzo de 2026 a las 17:40
- Categoría: Carta
- Lecturas: 2

Online)
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