Creí durante años
que buscaba respuestas en el cielo.
Le pregunté a las estrellas
por el origen del fuego,
al silencio por el sentido del tiempo,
y a la noche
por el destino de la conciencia.
Caminé mucho.
Pero un día comprendí
que el viaje no era hacia afuera.
El universo no estaba lejos.
Respiraba en mí.
Las mismas partículas que arden en las galaxias
forman la sangre que atraviesa mis venas.
La misma materia que soñó las estrellas
ha abierto en mi rostro
dos ojos para mirarlas.
Entonces lo entendí:
no somos visitantes del cosmos.
Somos el lugar
donde el cosmos
ha despertado.
Y todo camino —
por largo que parezca—
termina regresando
a esta sencilla revelación:
el hogar no es un sitio.
Es el instante de paz
en que la conciencia comprende
que nunca estuvo separada
del Todo.
Antonio Portillo Spinola
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Autor:
Spinoport (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de marzo de 2026 a las 07:39
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 55
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z., Hernán J. Moreyra, El Hombre de la Rosa, Salvador Santoyo Sánchez, EmilianoDR, alicia perez hernandez, Sergio Alejandro Cortéz, racsonando
- En colecciones: ANTONIO PORTILLO SPINOLA.

Offline)
Comentarios3
Qué hermosos y reflexivos versos, poeta. Somos el Universo pensándose y explicándose a sí mismo.
La genialidad de tu escxritura alumbra tus hermosas letras
Saludos desde España de Críspulo
El Hombre de la Rosa
Gracias poeta Portillo.
El todo se mantiene, no somos seres fragmentados.
Cordial saludo.
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