Esos ojos,
no solo podrían poner a mis demonios de rodillas,
también desarman mis defensas,
me dejan expuesto,
vulnerable,
y a la vez más fuerte que nunca.
Esa voz,
no purifica solo a mis sombras,
purifica mi historia entera,
convierte las cicatrices en memoria,
y la memoria en amor.
Y tu presencia…
no encadena a mis demonios,
me encadena a mí,
a tu piel,
a tu esencia,
a esa certeza profunda
de que no vine a este mundo
para otra cosa
que no
fuera encontrarte.
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Autor:
R. (
Online) - Publicado: 14 de marzo de 2026 a las 02:05
- Categoría: Sin clasificar
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