Atrapasueños

Carlos Andrey Vargas Araya



Andaba yo perdido entre preguntas,
descalzo el alma, yerma la mirada,
sin más certeza que la madrugada
y el peso de mis dudas tan difuntas.

No ocurrió lo que esperé temblando,
sino lo otro, lo que llega cuando
ya el alma no se atreve a pretender
y el horizonte sigue alejando.

Fue por azar bendito azar del cielo
que erré mis pasos sin rumbo ni destino,
cruzando ese ignorado y raro suelo
donde el asombro aguarda en el camino.

Y entre las ramas de un árbol solitario,
mecido por el soplo vespertino,
colgaba como un símbolo divino
un atrapasueños .

Desde ese día lo llevo cual estandarte
de luces tenues, mansos destellos,
que arden donde la sombra más impera
y guían mis inciertos y altos flancos.

Y aprendí que el alma no se encuentra
sino en la senda mística que entra
por donde menos cabe la alegría
y lo imprevisto rompe la agonía.

Que no fue error el yerro de mis pasos,
sino el destino abriendo sus compases,
pues solo cuando el amor es la llave
la flor abre sus pétalos más suaves.

  • Autor: Atrapasueños (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 12 de marzo de 2026 a las 02:53
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.