Autor: Darío Daniel Lugo
Umbral donde todo tiende a desaparecer,
espejo sin reflejos, innombrable...
No hay voz más que el silencio,
sombras oscuras sin final.
Dime, sin nombrar lo que callas:
¿Qué verdades hallarás cuando sepas
de las verdades ocultas en tinieblas?
Allí, donde el tiempo se detuvo,
abismo latente, tierra húmeda flotante,
punto pequeño suspendido en espacio sin dueño.
Rosas negras marchitas. Escudos negros.
(Pausa: Respira el silencio...) ¿Qué quieres de este desaparecer?
¿Cómo lo resolvemos? ¿Por qué has cambiado?
¿Qué dicen tus silencios? ¿Quién eres?
¿Por qué no puedo saber lo que no dices?
Te has disuelto en el tiempo... ¿Puedes oírme?
Nieblas negras nacen del abismo,
asomándose tras montañas;
ejército de escudos silenciosos,
ríos oscuros recorren mis venas,
trigal de fantasmas en la oscuridad.
Noches silenciosas, tormentas de sombras
que llegan sin avisar.
Ríos insondables, abismos sin final,
tiempos detenidos en el tiempo,
reflejos distorsionados.
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Autor:
Dario Daniel Lugo (
Offline) - Publicado: 11 de marzo de 2026 a las 14:26
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 31
- Usuarios favoritos de este poema: Ester Dos santos, Gorge Estecher, alicia perez hernandez, Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z., Francisco Ferreira, Magali Cabañas, Ana Neriz, Marcos Ferras, Karina Coronel, Sergio Alejandro Cortéz, Sandra Estewar

Offline)
Comentarios1
Esa pausa que pides 'el abismo también te observa' recuerda a Nietzsche, pero con una humedad y una oscuridad mucho más física, casi telúrica. Has logrado que el silencio se sienta como un ejército.
Tus ríos oscuros han llegado a mi orilla; el silencio se entiende mejor cuando se comparte el mismo abismo.
Gracias por compartirlo . Esas 'tinieblas' se sienten muy reales en tus versos. Un abrazo.
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