Hay un momento…
un instante silencioso…
en el que todo se rompe.
No es cuando descubres la mentira.
No.
Es cuando entiendes
que siempre estuvo ahí
y tú decidiste no verla.
Yo te creí.
Te creí con esa fe absurda
con la que uno entrega el corazón
sin pedir garantías,
sin leer las letras pequeñas del amor.
Tus palabras eran perfectas.
Demasiado perfectas.
Promesas, caricias,
miradas que juraban eternidad.
Y yo…
como un idiota enamorado
construyendo un mundo entero
sobre algo que nunca fue verdad.
Las mentiras no gritan.
No hacen ruido.
Se esconden
en los detalles pequeños.
En las historias que cambian.
En los silencios largos.
En las miradas que ya no sostienen las palabras.
Y un día…
sin aviso…
todo encaja.
Todas las piezas.
Todos los gestos.
Todas las veces que algo dentro de mí
susurró que algo estaba mal.
Pero el amor es ciego.
No porque no vea.
Sino porque decide mirar hacia otro lado.
Qué cruel es descubrir
que mientras yo te amaba con todo,
tú solo estabas actuando.
Yo te entregué mi verdad.
Tú me regalaste una historia.
Una historia bonita, sí…
pero escrita con mentiras.
Y lo peor de todo
no es que me hayas mentido.
Lo peor…
es que yo
te amé incluso así.
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Autor:
Adrian Alfaro (
Online) - Publicado: 11 de marzo de 2026 a las 13:53
- Categoría: Triste
- Lecturas: 1

Online)
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