Apareciste como un destello imprevisto, una silueta que el rabillo del ojo atrapó antes que mi razón. En ese segundo, el mundo se detuvo, también lo hizo mi pulso, como la alarma de un reloj acelerado, decidió que tu nombre sería el ritmo que sostiene mi pecho. No tenías motivos para mirarme, eras un universo ajeno con un bello movimiento, pero yo ya te había reconocido: eras el destino que mis pasos buscaban sin saberlo.
Me quedé mudo, lo sabes, y fue por mucho tiempo, guardando un sentir incipiente por miedo a romper la magia que yo sentía en cada encuentro. Te seguí desde la sombra de mi timidez, estirando el tiempo para inventar una excusa que me acercara a tu luz. Y cuando finalmente ocurrió, cuando el roce se volvió abrazo, cuando los labios no evitaron cada beso, sentí que la vida mostraba un hermoso sentido profuso; ya no era un caminar errante, era una entrada a lo increíble de tu sonrisa.
Hoy, mi alma busca tu nombre y mi camino se dibuja en tu risa. Me enamoré no solo de tu presencia, sino de la forma en que mis sueños te evocan, deseando ser el guardián de tu piel y el amante fiel que camina a junto a tu sombra. Al fijar mis ojos en tus labios, sé que estoy a un suspiro de tu alma. Te entrego mi alma entera, sin reservas, porque si te perdiera, cruzaría mil galaxias solo para volver a escucharme llamarte, una vez más, "mi amor de la vida"
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Autor:
Letra del Alma (
Online) - Publicado: 10 de marzo de 2026 a las 12:17
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

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