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Lis Lucas Pérez

Me iré sin velo, y con el alba me verá,
la llama que llamaba, de tabaco tempestad,
soplando en caldos fríos, templado me hallará,
y abrazado a la mañana, la cortina sola está.

Y los postigos bien viudos, sin goznes que virar,
con el viento en sus caudales, y el polvo sin labrar,
me regalarán serrines que a la sierra volarán
si mi aliento, en sus cabales, busca pronto un nuevo mar.

Caeré entonces al ocaso, y el estío me dirá:
"¡Qué hastío de mil vasos, todos a medio llenar!"
Le daré fuego a la noche, y cuando diga de bailar,
un cigarro al mediodía, que lo habré de mencionar.

Recorrido por recodos un día sin ordenar,
sabrá la sábana mustia del camino de mi hogar,
y lloradas las bañeras, por los suelos sin limpiar,
calarán ya en mis almohadas las lágrimas por secar.

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Comentarios +

Comentarios2

  • El Hombre de la Rosa

    Genial tu hermosa forma de versar estimado poeta y amigo
    Recibe un abrazo de Críspulo desde el Norte de España
    El Hombre de la Rosa

    • Lis Lucas Pérez

      ¡Muchas gracias!
      Un abrazo
      Lis

    • Sr. Nemo

      Veo en tus palabras una sola: “Soledad”.
      El sino de un mástil con bandera de “Verdad”,

      Yugo de poetas, corazón sin libertad,
      Llorar por el amor, sin saber lo que es amar.

      Pero escucha de mis labios a mi alma y su ardor,
      Que por solo conocerte, sé algo del amor,
      Y espero lo sientas, como así lo siento yo,
      Que con cada bocanada, respiro tu calor,
      Y así seguiré estando, perdido en tu fervor,
      Mientras sienta tu hollín rezumando en mi interior.



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