Corro en silencio.
No quiero que escuches las cadenas arrastrar.
Me las quito y por un momento,
puedo respirar.
Si vienes conmigo
acéptalas.
Puede que no las veas.
Solo mira adentro y las encontrarás.
Ten cuidado.
No las vayas a rozar.
Llevan oxidadas un tiempo
quizás te puedas cortar.
Mi herida sigue abierta
pero solo tengo agua de mar.
Dale cariño
igual sana
igual falla.
No te excedas con ello.
Seguramente me aleje
aunque lo desee con ansia.
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Autor:
Mar1a (
Offline) - Publicado: 10 de marzo de 2026 a las 08:15
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 23
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Poesía Herética, Mauro Enrique Lopez Z., Salvador Santoyo Sánchez, El Hombre de la Rosa, alicia perez hernandez, Sergio Alejandro Cortéz

Offline)
Comentarios1
Genial tu hermosa forma de versar estimado poeta y amigo
Recibe un abrazo de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
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