¡Oh pesadez de mi sentir hundido!
Pues mi boca no haya palabra,
¡Oh quietud de mi vivir olvidado!
Que mi ser eterno ya no padezca
Una flor, liria de este grato amor
Floreando en infinitos pensares,
Aunque el sol naufrago se hundió
¡Tus pétalos aliviaron mil dolores!
Cuando aun el silencio me engendro
Las raíces a mi ánima sustentaron,
Y cuando mi corazón sin vida la vio
El manantial carmesí otra vez latió.
Que paraíso estoy viviendo
En mis gratas memorias del averno,
¿Que ha de quebrar Eliseo
Cuando halle un cimiento en desvelo?
Pues cuando la tristeza me acogió
Este deseo, que será velo me escondió,
Pues cuando el mar sin fin me toco
Este mi delirio, verso, paz me dio.
Que ha de decir tal preso, alma
Tras descubrir mi profundo conteo,
De cada día, año en mi añoranza
Desecho, más otra vez contento.
Pero, tal recuerdo es vana mentira,
Aunque para mi seas bienvenida,
Por más que suene esta mi desdicha
La marcha, fiasco de esta mi vida.
Pues ni tu hubieras logrado cambiarla
Pero gracias te doy por acompañarla,
En cada minuto en que mi alma vela
Dándole gracia y alegría en tu sonrisa.
Pues no diste guía a mi sendero
Mas me vistes cosa cual oro, paz,
Con cada recuerdo que rememoro
De tu alegría, mi vida en esta faz.
Ahora, dulce rosa, permita al difunto
Encender una vela, mi esperanza,
Para recordar por siempre el deseo
De este aroma, un ánima enamorada.
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Autor:
Unsimpleser (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 9 de marzo de 2026 a las 14:13
- Comentario del autor sobre el poema: Paciencia...
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

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