El taller del deseo
Wcelogan
Pensando en su pasión, mi sueño no va alado,
camina con los pies hundidos en la tierra;
no busca luz celeste ni palabras de guerra,
sino el latido espeso del cuerpo fatigado.
No quiero un vals brillante, pulido y perfumado,
prefiero el ritmo torpe aferrado en el pecho;
que el beso no sea un eco que el aire se lleva,
sino sal compartida después de haber sudado.
Al escribir no vuelo: trabajo la madera,
me astillo con su nombre, me mancho en su cintura;
mi verso no es un templo, es taller y es trinchera.
Y ella no es ambrosía ni mármol de escultura:
es pasto recién cortado prendido a su cadera,
es sed que no se sacia sin piel y mordedura.
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Autor:
Wii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 9 de marzo de 2026 a las 00:16
- CategorÃa: Amor
- Lecturas: 1

Offline)
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