Poema a un Infarto V2

Ralph Angle

 

 

 En la oscuridad de la noche

súbitamente abrió los ojos,

algo había acontecido

no sabía qué

pero todo era diferente…

 

Una grieta en el silencio,

un susurro de alarma recorriendo sus venas,

como si el universo entero hubiera dejado de respirar con él.

 

Entonces recordó aquellas últimas palabras:

 

Me recordarás en el momento más oscuro de tu vida

cuando llegues al fin de tus días

y sientas el vacío de la noche insomne bajo tu lecho

agobiándote los pensamientos con recuerdos eternos de momentos pasajeros

 

Palabras que quedaron grabadas

como cicatrices en el alma,

profecías susurradas en la penumbra

advertencias que ahora cobraban forma

 

Reflexionó de pronto

al sentir ese dolor en el pecho

presente desde la mañana…

ese dolor que no es dolor,

sino el grito silencioso del cuerpo pidiendo tregua.

 

¿Cuántas veces lo había ignorado?

¿Cuántas madrugadas había caminado solo cargando este peso invisible?

Pensó:

Oh, triste corazón, tantas veces has sido quebrantado,

ahora en la soledad de los días eres mi única compañía.

Testigo fiel de cada lágrima

guardián de secretos que nadie merece guardar

máquina de amor que aprendió a sufrir.

Deja ya de sufrir

los recuerdos déjalos partir

y, con ellos también dejadme ir

al encuentro eterno con los míos.

 

Cuánto más he de esperar

que con el último repique de tu latir

sepa que habré de morir

y tú al fin, podrás descansar…

 

Entonces, el corazón, al escuchar estas palabras sintió alivio…

Como si en ese instante comprendiera que el sufrimiento no era castigo, sino puerta.

 

Y como un arrullo poco a poco,

por primera vez en su vida

fue dejando de latir

al mismo tiempo

que ambos dejaban de sufrir…

 

La noche se hizo más profunda

la oscuridad se volvió luz

y en ese último latido encontraron lo que buscaban:

Paz

 

No la paz del olvido

sino la paz del reencuentro

No la paz del silencio

sino la paz de haber amado

No la paz de la muerte

sino la paz de haber vivido

 

Y cuando el cuerpo quedó inmóvil

aquella noche sin retorno,

algo extraordinario sucedió:

Sus latidos no cesaron

solo cambiaron de forma

 

Quedaron en cada persona que lo amó

en cada palabra que dejó grabada

en cada recuerdo que persistió

 

Más allá del tiempo

su corazón siguió latiendo

 

Porque la muerte no es el final

sino la transformación en eternidad

 

Los que quedaron atrás

sintieron en su propio pecho ese latido fantasma

ese eco de amor que no muere

ese testigo fiel que sigue guardando los secretos compartidos

 

Y así comprendió el universo

que cada infarto es una puerta

cada muerte es un renacimiento

cada silencio del corazón

es el comienzo de una sinfonía

que solo los eternos pueden escuchar

 

Porque en la aritmética del alma

el sufrimiento no se resta

se transforma en sabiduría

 

El dolor no desaparece

se convierte en compasión

 

La soledad no termina

se vuelve comunión con lo infinito

 

Y ese corazón que latió en la oscuridad

que fue quebrantado mil veces

que aprendió a amar en el silencio

ahora late en la eternidad

guardián de todos los latidos que alguna vez tocó

 

 A los que todavía respiran

a los que aún sienten ese peso en el pecho

a los que caminan solos en la madrugada:

 

Sepan que cada latido cuenta

Sepan que cada dolor tiene propósito

Sepan que la soledad es solo el silencio

antes de encontrar la verdadera compañía

 

Y cuando llegue vuestro momento

cuando el corazón pida descanso

recordad que no es fin, sino encuentro

 

Recordad que los latidos nunca mueren

solo aprenden a latir en otros corazones

 

Recordad que la muerte

es el último acto de amor:

dejar ir lo que amamos

para que el universo pueda amarlos también

 

Porque un infarto no es una tragedia

es el corazón diciéndote:

"Ya es hora de volver a casa"

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  • Autor: Ralph (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 8 de marzo de 2026 a las 20:38
  • Comentario del autor sobre el poema: Un poema que trasciende la vida, el amor, la amistad, la familia y finalmente la muerte, que no es el fin sino la comprensión de una transformación hacia la eternidad
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 1
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