Por si volvieras
Por si volvieras, he dejado la puerta entreabierta y la luz encendida en el pasillo;
he ordenado los libros en los estantes como a ti te gustaba: por colores y por sueños;
he puesto flores frescas en el jarrón de vidrio que trajimos aquel día de mercado;
he limpiado el polvo de las fotografías donde aún sonríes sin saber que te esperaba;
he preparado tu lado de la cama con las sábanas de lino que tantas veces acariciabas.
Por si volvieras, he dejado crecer las plantas que decías que parecían abandonadas;
he regado cada tarde sus hojas con paciencia, como quien cuida un recuerdo que no muere;
he reparado el reloj de pared que marcaba siempre la hora de tu marcha;
he vuelto a colgar tu chaqueta en el perchero, justo donde la dejaste aquel invierno;
he aprendido a cocinar esos platos que solo tú sabías hacer con tanto cariño.
Por si volvieras, he conservado tus cartas en una caja de madera con olor a lavanda,
y las he releído tantas noches que ya sé de memoria cada coma y cada silencio;
he marcado en el calendario los días que podrían ser propicios para un regreso;
he dejado tu sitio en la mesa, con tu vaso y tu servilleta, como si fueras a llegar de un momento a otro;
he ensayado frente al espejo las palabras que diría si cruzaras esa puerta.
Por si volvieras, he pintado las paredes de un azul claro que tanto te gustaba;
he cambiado las cortinas por otras más ligeras, para que entre la luz de la mañana;
he puesto música suave a la hora del crepúsculo, esa que sonaba cuando bailábamos;
he dejado abierto el balcón para que entre el aire fresco que tú siempre respiraste;
he guardado en un cajón tus objetos pequeños, esos que nadie más sabría valorar.
Por si volvieras, he recorrido los lugares que frecuentábamos, paso a paso;
he hablado con los amigos comunes para ver si tenían noticias de tu ausencia;
he escrito poemas en servilletas, en recibos, en los márgenes de los periódicos;
he mirado el horizonte desde la colina donde nos despedimos aquella tarde;
he dejado que el viento me trajera tu nombre, por si acaso lo pronunciabas en algún sitio.
Por si volvieras, he aprendido a estar solo sin estar solo del todo;
he llenado los silencios con la voz de tus recuerdos, con tu risa imaginaria;
he construido un mundo paralelo donde nunca te fuiste, donde todo sigue igual;
he fingido que los días pasan lentos mientras espero una señal, cualquier indicio;
he creído escuchar tus pasos en la acera, cada vez que el corazón se acelera sin motivo.
Por si volvieras, he dejado abierta la ventana de par en par, y la puerta sin llave;
he sembrado esperanzas en el jardín, aunque el invierno las marchite una tras otra;
he tejido con hilos de memoria una red que atrape tu presencia cuando llegues;
he vaciado mi corazón de rencores, de dudas, de todo aquello que pudo separarnos;
he escrito este poema, por si volvieras, y al leerlo sepas que nunca dejé de esperarte.
—Luis Barreda/LAB
Tujunga, California, EUA
Noviembre, 2023.
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Autor:
Luis Barreda Morán (
Offline) - Publicado: 7 de marzo de 2026 a las 00:02
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio_cuello, AZULNOCHE, Eduardo Rolon, Sergio Alejandro Cortéz, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios3
Muy bueno... ojalá vuelva
Saludos, mi estimado poeta
Gracias por tus deseos, feliz fin de semana.
Que larga se hace la espera cuando se espera que llegue...
Un saludo.
Feliz dia, un abrazo a la distancia.
Genial y bien escrito tu gracil versar estimado porta y amigo Luis
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El Hombre de la Rosa
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