El terror en mi espejo.

Mefistoteles

Con el tiempo la emoción de mi corazón va desapareciendo, con el tiempo mi luz fue fragmentándose en distintos cristales a lo largo de mi, ya no sé qué es parte de mi moral o un impuesto al valor agregado de esta sociedad, cada vez que entro en el baño intento no mirarme, para no sentir el terror de no saber a quién veo, ¿qué me paso? Antes tenia muy claro todo y ahora no logro distinguir entre blanco y negro, ya no me reconozco, tan débil, tan olvidadizo, tan frágil, que me paso? ¿Cuándo empezó este cuento de horror sobre mí mismo?, ya ni escribir puedo, todo lo que me hacia feliz esta desapareciendo, ya nada es como antes solo unos pocos cercanos a mi me mantienen, me arrepiento tanto de no ser nada, de no haber luchado por nada ni nadie en mi vida, de ser tan inútil, tan vago, tan falto de voluntad hasta para lavar un vaso o sentarme a leer 30 minutos. ¿No puedo encontrar en mi respuesta, ni palabras para plasmar mi frustración de ser un inútil que era bueno en todo y ahora no es bueno en nada, que solo desperdicia oportunidades, todo lo que me componía fue desapareciendo con el tiempo, los sueños que tenia de siempre solo son un simple eco del pasado, quien soy? ¿A dónde voy? Con el tiempo esas preguntan me ahogan, lo que antes era un respuesta fácil hoy es motivo de suicido, son una soga que ata mi corazón y asfixia hasta drenar todo ápice de felicidad en mí, nada me alcanza y todo me parece aburrido, ya la nobleza de mi corazón esta marchitando, la paz de mi vida se esta transformando en una cárcel, que asco, que ira, que frustración, que vergüenza siento de ser quien soy, tardes enteras días enteros dedicados a estudiar hasta el rincón mas oscuro de mi para desaparecer como un archivo descartable, que me paso? Las palabras que antes fluían por mi ahora solo se sienten como una canilla tapada, asfixiada de tanta basura que quedo en mi, ahogado por mi propio desinterés, quizá los arcontes ya me hayan devorado y solo quede una cascara de quien era, como termine siendo tan débil, perdí todo lo que me componía, todo lo que me hacia único en este mundo, ya ni llorar me basta para sentirme mejor, solo quiero terminar con este nudo en mi corazón y poder ser una persona normal, con objetivos, con una maduración normal, quiero poder ser como los demás, si al menos ya no soy único quiero poder ser uno mas del montón, no un fracasado más del montón.  

Ver métrica de este poema
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios3

  • JUSTO ALDÚ

    A medida que el ser humano avanza por los años, descubre una verdad sencilla que los refranes populares ya advertían: quien intenta abarcarlo todo termina sin sostener nada con firmeza. Esa comprensión no llega en la infancia ni en la euforia temprana de la vida; llega con el desgaste de las experiencias, cuando la realidad empieza a exigir cuentas.La incapacidad de reconocerse en el espejo simboliza la crisis de identidad que muchas personas experimentan al crecer: el momento en que uno descubre que no es exactamente quien soñó ser, ni tampoco quien la sociedad esperaba. Mira, El simple hecho de preguntarse “¿qué me pasó?” ya indica un despertar. Con el tiempo, la vida enseña —a veces con dureza— que la madurez no consiste en conservar intactos los sueños de la juventud, sino en aprender a reconstruirse con los fragmentos que quedan. Así, el paso de los años no solo desgasta; también obliga a comprender que la identidad no es una pieza fija, sino un proceso en constante transformación.

    Saludos

  • El Hombre de la Rosa

    Hermoso y precido tu genial versar estimado poeta y amigo Mefistoteles
    Saludos de Críspulo desde España
    El Hombre de la Rosa

  • Salvador Santoyo Sánchez

    Nunca es tarde, mientras se tiene vida.

    Saludos poeta Mefistófeles



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.