Nunca fui fan de insistir,
pero tu mirada me desnudó el alma
y el cuerpo respondió primero.
Me bastó ese instante para quedarme,
para desear tu piel sobre la mía,
tu boca recorriéndome lenta,
tus manos sujetando mis ganas.
No busqué amor,
pero encontré deseo,
y desde entonces sólo imagino
la manera en que tu cuerpo
se pierde dentro del mío,
hasta que el gemido sea
la única verdad entre nosotros.
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Autor:
R. (
Offline) - Publicado: 4 de marzo de 2026 a las 02:45
- Categoría: Sin clasificar
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Offline)
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