Un demonio entre santos

Jhondy Algenys

el templo blanco de las miradas puras

donde el incienso sube como plegaria intacta,

yo camino con sombra propia,

con los bolsillos llenos de dudas.

Ellos hablan en voz baja de milagros,

de alas limpias, de promesas eternas.

Yo escucho el eco de mis pasos

retumbando como trueno contenido.

Soy el susurro que no encaja en el coro,

la mancha mínima en el mármol perfecto,

el pensamiento que se atreve

a preguntar cuando todos asienten.

No traigo cuernos ni fuego en las manos,

solo cicatrices invisibles

y una verdad que arde despacio:

nadie es tan santo como aparenta.

He visto a los santos romperse en secreto,

rezar por deseos que niegan de día,

esconder bajo túnicas blancas

tempestades que también me pertenecen.

Y entonces comprendo

que el demonio no siempre es el oscuro,

a veces es quien señala la grieta

en la estatua de la perfección.

Si ser demonio es no fingir pureza,

si es cargar con la culpa de ser humano,

entonces déjenme mis sombras,

mi voz incómoda entre himnos dorados.

Porque incluso en el altar más sagrado

tiembla una chispa rebelde,

y en el pecho del santo más devoto

late un infierno diminuto.

  • Autor: Jhondy Algenys (Online Online)
  • Publicado: 4 de marzo de 2026 a las 00:47
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 0
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