Vino el viento y se estrelló,
casi violento, contra el hogar.
Y sin querer se abrió la puerta
frente a nosotros.
Nos descubrió, aqui en la sala.
Pasando la tarde, en silencio.
Sentados en muebles, dispersados,
al pie de la alfombra.
Entonces me clavaste un ojo,
como guiñándole a la puerta.
El silencio se hizo rey,
la chimenea preguntó: ¿Qué pasa?
Está la puerta abierta,
¿Cuál de nosotros la va a cerrar?
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Autor:
Ian Tejeda (
Offline) - Publicado: 3 de marzo de 2026 a las 17:53
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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