No siempre el pronto reemplazo es renacer,
sino el grito mudo de quien no se sostiene.
Buscan un cuerpo-casa donde volver a esconder
la herida que sangra cuando el alma se hiere.
No es amor nuevo lo que en sus ojos arde,
es pánico antiguo disfrazado de prisa;
un náufrago que abraza el primer madero
para no hundirse en su propia ceniza.
Quieren refugio, no vínculo profundo,
un salvavidas que calme la tormenta interna.
Creen que cambiando de rostro y de mundo
la desolación deja de ser su quimera.
Mas no han cambiado la historia que cargan,
solo el decorado, la luz, el telón;
el mismo guion, los mismos pasos amargos,
el mismo vacío repitiendo su canción.
Porque quien huye de sí sin mirarse
no llega a puerto, tan solo transita;
cambia de amante, de cama, de paisaje,
pero el desamparo lo sigue y lo habita.
Así que observa cuando alguien te elige tan pronto:
no siempre es por fuego, a veces es por frío.
Hay abrazos que salvan y otros que son pronto
el disfraz que usa el miedo para no estar vacío.
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Autor:
Maxi (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de marzo de 2026 a las 10:21
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 31
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, Hernán J. Moreyra, El Hombre de la Rosa, La Hechicera de las Letras, David Arthur, Mauro Enrique Lopez Z., JUSTO ALDÚ, Mª Pilar Luna Calvo, Ricardo Castillo.

Offline)
Comentarios1
Preciado tu versar de hoy estimado poeta y amigo Maxi
Saludos desde Torrelavega España
El Hombre de la Rosa
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