Un hombre bueno, con un corazón de oro,
me dijo una vez, con una mirada honesta:
"Las personas buenas duelen toda la vida,
cuando no están, dejan un vacío que no se llena".
Y tenía razón, porque ahora que no estás,
siento ese dolor, ese hueco en mi alma.
Tu ausencia es un eco, que resuena en mi pecho y llama,
un recordatorio constante, de lo que ya no está y hoy se valora sin calma
Tu bondad, tu sonrisa, tu mirada cálida,
me siguen a todas partes, como una sombra que habla.
Le pregunto qué haces, qué piensas, qué sientes y la sombra calla;
si en algún momento, te acuerdas de mí, de nosotros en aquella ventana.
Las personas buenas, como tú, no se olvidan,
siempre dejan una marca, un recuerdo imborrable.
Y aunque no estés aquí, tu presencia sigue viva,
en mi corazón, en mi mente, en mi alma.
Duermes en mi recuerdo, como un susurro suave,
un amor que no se fue, solo se quedó dormido.
Y aunque el tiempo pase, y la vida siga,
tu recuerdo seguirá siendo, mi mayor tesoro y mi dolor más grave
-
Autor:
Sakura Luna (
Online) - Publicado: 3 de marzo de 2026 a las 03:52
- Comentario del autor sobre el poema: Una vez me lo dijiste y hoy sé que es una realidad; no supe cuidar el amor que me entregaste, tal vez por miedo, tal vez por tonta, tal vez porque nunca me habían dado lo que tú me diste y no supe qué hacer con tanto; hoy sé que estás con alguien que si lo ha sabido apreciar y de corazón deseo que seas feliz pero yo nunca te podré olvidar.
- Categoría: Triste
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.