Apresurarse vi las horas
de la carne que dormía
como pago de esta vida
dando el precio sin demora.
A cada minuto implora
por sangrar esas heridas
que el tiempo dejo fundidas
en la piel de las personas.
Se marchitan como hojas
de una flor preconcebida
de unos dioses, que la lloran.
Que si eterno en esta vida
es el tiempo y se agota
dando la carne por podrida.
Y los ojos envejecen
al compás, que lo hace el cuerpo
se hacen viejos nuestros dientes
nuestro rostro, nuestro pelo.
Esas horas van gastando
nuestro paso por momentos
y aquel mozo y buen gallardo
hoy, tan solo pobre viejo.
Vieja carne que te arrugas
entre pliegues de esta vida
hasta hallar, tu sepultura.
Pagas precio sin medida
por las horas que no duran
y tu muerte, se aproxima.
¿Qué es para mi esta vida
si no el tiempo que ha pasado,
cual es el precio pagado
a las horas que terminan?
será, la muerte quien diga
a cada cual ese precio,
y lo hará en el momento
en que menos necesitas.
¿Será el descanso eterno
de verdad lo que esperamos
o será el precio pagado
de las horas de ese tiempo?,
carne que fuiste belleza
y que hoy, pudres en vida
no lamentes o pretendas
mantenerte siempre linda,
que las horas que no cuentas
pasan, y dejan heridas,
y ni el rico con su hacienda
ni el pobre, con su desidia
pueden vencer a las horas,
que desgastan esta vida.
Pasan las horas, termina
nuestro paso por la tierra
dejando, la carne muerta
olvidada.. inadvertida
y ni poetas ni artistas
ni profetas, ni mesías
quedan exentos a cuenta
de esas horas, por vivirlas.
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Autor:
Letras y poco mas (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de marzo de 2026 a las 14:45
- Comentario del autor sobre el poema: todos debemos pagar el precio de vivir con la muerte, nadie se libra de ello....
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Offline)
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