No busco el soplo de un ente invisible,
ni un plan trazado en un libro sagrado;
me basta este mundo, finito y tangible,
un baile de átomos bien ordenado.
Si el cosmos nació de un punto denso
o si siempre estuvo, de forma discreta,
no cambia el sabor de mi café intenso
ni el giro constante de este planeta.
No hay alma que vuele al dejar el cuerpo,
sólo hay energía que cambia de traje;
somos carbono, nitrógeno y tiempo,
pagando el billete de un corto viaje.
¿El fin? No será un juicio tronante,
ni un ángel bajando con una balanza;
será solo el ciclo, constante y vibrante,
de materia que vuelve a su vieja danza.
Sin fe en el cielo, sin miedo al abismo,
la duda es un puente, la carne es el resto.
No hay más trascendencia que el propio optimismo
de estar aquí ahora... y poco más que esto.
-
Autor:
Leoness (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 2 de marzo de 2026 a las 08:34
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.