Anomia.
El silencio adulto madura entre mis alamedas de sangre.
La soledad provoca un silencio tan grande
que apenas hay sombras.
Digo alcanzar tu piel en una idea,
en un recuerdo.
Ninguna palabra abraza tu nombre.
El mundo se desnuda en mis manos
y, sin embargo, la poesía no abarca ni el espacio en donde está
ni tu sangre.
Pronombres: tú, tú, tú…
Eufemismos: tu piel, tu sangre, nombrarte…
Aquí: palabras como estrellas.
Y, sin embargo, anomia:
que no permite el paso de las manos, de la lengua,
más allá de tú, tu piel, tu sangre, nombrarte…
Es tu hora. Es la noche.
Sin embargo, me traga mi boca de entraña glaciar.
Soy un mudo mineral en medio del lenguaje.
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Autor:
asegura1617 (
Online) - Publicado: 1 de marzo de 2026 a las 19:03
- Categoría: Amor
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