En el jardín donde el silencio aprende a llorar,
florecen lirios blancos, cansados de esperar,
dicen adiós sin voz,
como promesas que nunca regresan.
Las violetas inclinan su cabeza morada,
guardan secretos de amores tímidos,
de palabras que murieron
antes de atreverse a nacer.
Entre espinas sangran las rosas negras,
no hablan de pasión,
sino de duelos eternos
y corazones que aprendieron a endurecerse.
Las camelias caen una a una,
puras, rotas,
como disculpas tardías que ya no buscan perdón.
Al fondo, marchita,
una hortensia azul respira melancolía,
carga culpas que no le pertenecen
y llora con pétalos de lluvia.
Y yo, como flor sin nombre,
aprendo el idioma de la tristeza:
no se grita,
se marchita lentamente
hasta volverse perfume del recuerdo.
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Autor:
Aiko (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 1 de marzo de 2026 a las 18:35
- Comentario del autor sobre el poema: bueno, este es uno de los tantos poemas que escribí mientras estuve hospitalizada, es uno de mis poemas favoritos y espero q les guste\\\\r\\\\n -Aiko.
- Categoría: Triste
- Lecturas: 1

Online)
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