No es casual que el sol se encuadre
en el centro del vacío,
ni que el aire, siendo frío,
sea cobijo de madre.
Que lo imperfecto se adentre
en lo perfecto y se encuentre
con el orden escondido,
me tiene muy estremecido el pecho:
todo milagro está hecho
para que sea vivido.
II
Y entonces llegaste tú, leve,
frágil como el agua al canto,
con una mirada en tanto
que todo el cielo se mueve.
Y no hace falta si llueve
fe sobre mi desconcierto
bastó mirar el acierto
de tu existir en el día,
para entender que la vía
de lo sagrado es tu puerto.
III
Porque el mundo, tú y el día,
la percepción sobre mi hombro,
el pájaro, el mar, mi asombro;
la sed y el agua bravía,
todo es una misma vía,
es una gran suma que alberga
la Presencia que me llega
la síntesis escondida.
Dios habla desde la vida
y en tu mirada se entrega.
@Marcos. RF. Cusco.26.02.26
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Autor:
Marcos (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 27 de febrero de 2026 a las 12:29
- Comentario del autor sobre el poema: He sido un rio que evadía la piedra, siguiendo el cauce que marcaban los días, y él se mantuvo firme, fue la piedra, el cauce las orillas. Cada día lo encuentro más y es inevitable, y maravilloso . Mi asombro aumenta; habitaba sus ojos, su aura , la fragilidad de sus pasos. Nada es casualidad. Eso es el final de la ecuación.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Offline)
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