Bajo la piel

Dackel

Sangran mis pieles y se tiñen de un rojo oscuro, casi vívido. La criatura respira dentro de mí y me acecha en los días más soleados de la temprana primavera. Hay algo primitivo en la manera en que se arrastra en mí y se ciñe a mis escamas, cayendo por mis lagrimales y raspándome la espalda.



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