11 de Febrero
El Corazón de la Ciudad
(Una ciudad gris. Ruido de maquinaria. Un hombre de traje, cincuenta años, mira planos. Detrás, un parque being demolido. Bancos arrancados. Árboles caídos. Enamorados desalojados)
URBANISTA:
¿Cuánto falta?
CAPATAZ:
Hemos quitado todo. Pero... hay algo raro en el centro.
URBANISTA:
¿Raro cómo?
CAPATAZ:
Venga.
(Caminan entre escombros. En el centro, donde antes había una fuente, ahora hay una piedra enorme. Forma de corazón. Late. Se contrae. Se expande. Como un músculo)
URBANISTA:
¿Qué... qué mierda es eso?
CAPATAZ:
No sé. Pero desde que lo descubrimos, los obreros... no sé. Discuten más. Se insultan. Uno casi mata a otro por una herramienta.
URBANISTA:
(Acercándose. Toca la piedra. Está caliente. Late bajo su mano)
Es... es como un corazón. El corazón del parque.
CAPATAZ:
¿Lo dejamos? Podemos construir alrededor...
URBANISTA:
No. No vamos a construir alrededor de una piedra. Esto es un estorbo. Tráeme la excavadora.
CAPATAZ:
Señor, ¿está seguro? Esto es...
URBANISTA:
(Gritando)
¡Que traigas la maldita excavadora!
(La excavadora avanza. El diente de acero golpea el corazón de piedra. Cruje. Sangra. Sangre de verdad. Negra. Espesa)
EL CORAZÓN (voz profunda, de tierra, de siglos):
No... por favor... soy el latido de esta ciudad. El amor de todos. Si me rompes...
URBANISTA:
¡Máquina! ¡Otra vez!
(Golpe. Grietas. Sangre que empapa la tierra)
EL CORAZÓN:
...perderán lo que los une. Quedarán solos. Cada uno para sí. Egoístas. Vacíos.
URBANISTA:
¡No me importa! ¡Quiero mi estacionamiento!
(Último golpe. El corazón estalla. Miles de fragmentos. Cada fragmento es un recuerdo. Una boda. Un primer beso. Una caricia. Todo vuela. Todo se apaga)
EL CORAZÓN (último suspiro):
Maldito... maldito seas... el día catorce... volveré... con los que ya no aman...
(Silencio. El urbanista respira aliviado. El capataz llora sin saber por qué)
(Días después. La ciudad cambia. Una mujer empuja a un anciano en la calle. Nadie ayuda. Dos enamorados se insultan en un banco. Se separan sin mirarse atrás. Una madre ignora a su hijo que llora)
NOTICIERO:
...los psicólogos no entienden el fenómeno. Los índices de empatía han caído a cero. Las peleas callejeras aumentan. Los hospitales reportan que nadie dona sangre. Nadie ayuda. Nadie ama...
(Día 11 de febrero. El urbanista está en su oficina. Mira los planos del estacionamiento. Satisfecho. Alguien toca la puerta)
URBANISTA:
Pase.
(Entra una mujer. Pálida. Vestido negro. No tiene ojos. Sólo cuencas vacías. Pero sonríe)
URBANISTA:
¿Quién... quién es usted? ¿Cómo entró?
LA MUJER:
No soy "usted". Soy lo que destruiste.
URBANISTA:
¿El corazón? Imposible. Lo rompí.
LA MUJER:
Los corazones no se rompen. Se transforman. Me has liberado. Por fin puedo caminar entre vosotros.
URBANISTA:
¿Liberarte de qué?
LA MUJER:
De tener que amar. De tener que sentir. Ahora soy libre. Y tú también. Todos vosotros. Libres del amor. Libres para odiar.
(Se acerca. Sus manos tocan el rostro del urbanista. Están frías. Huelen a tierra mojada)
LA MUJER:
Pero el amor no muere del todo. Intenta volver. Y cuando vuelva...
URBANISTA:
¿Cuándo vuelva qué?
LA MUJER:
El catorce. El corazón se regenerará. Con piedras nuevas. Piedras del cementerio. Con los que ya no aman porque están muertos. Y entonces...
URBANISTA:
¿Entonces?
LA MUJER:
Entonces la ciudad amará de nuevo. Pero no a los vivos. Amará a los muertos. Y los muertos... los muertos también aman. A su manera. Con sus manos frías. Con sus besos de tierra.
(La mujer desaparece. En su lugar, un fragmento del corazón. Pequeño. Late. Y en el cementerio, las lápidas tiemblan. Algo crece debajo. Algo que late)
(Noche. El urbanista corre al cementerio. Las tumbas están abiertas. De cada una, una piedra. Pequeña. Con forma de corazón. Todas se arrastran. Todas se juntan. Formando algo grande. Algo que late)
URBANISTA:
No... no puede ser...
(Del montón de piedras surge una mano. Hueso y tierra. Luego otra. Luego un rostro. El mismo de la mujer. Pero ahora tiene ojos. Ojos de todos los muertos)
EL NUEVO CORAZÓN (cientos de voces de ultratumba):
Gracias por romperme. Gracias por dejarme salir. Ahora soy libre para amar. Y amarás conmigo. Tú. Todos. El catorce.
URBANISTA:
¿A quién amaremos?
EL CORAZÓN:
A nosotros. A los que ya no están. A los que esperan. A los que nunca se fueron del todo.
(Las piedras del cementerio brillan. La ciudad entera las ve. Y por primera vez en días, sienten algo. Pero no es amor. Es miedo. Miedo a lo que viene)
VOZ DEL CORAZÓN (sobre la ciudad):
Once. Once de febrero. Quedan tres días para que el amor eterno... sea eterno de verdad.
(En cada casa, alguien mira al lado. Su pareja duerme. Pero en sueños, susurra nombres de muertos. Y sonríe. Y el que escucha siente celos. Celos de un fantasma. Celos de algo que no puede competir. Porque los muertos siempre ganan. Siempre esperan. Siempre aman)
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Autor:
Línea Gris (
Offline) - Publicado: 25 de febrero de 2026 a las 22:34
- Comentario del autor sobre el poema: San Valentín del Terror 11/14
- Categoría: fecha-especial
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- En colecciones: San Valentín del Terror.

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