Todas las mañanas
me abraza el roció
rosas y jazmín
Feliz crece el pasto
la flor amarilla
silvestre contraste
Entre los gorriones
canto de cenzontle
para el alma arrullo
Lejos del concreto
de la tierra ahogo
un jardín es gloria
De las flores Edén
esperando el sol
para vivir bien
Todas las mañanas
disfruto el jardín...
Todos los derechos reservados ©️
Salvador Santoyo Sánchez
17/02/2026
-
Autor:
Salvador Santoyo Sánchez (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de febrero de 2026 a las 13:48
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 38
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, Jaime Correa, El Hombre de la Rosa, alicia perez hernandez, Llaneza, Poesía Herética, JoseAn100, Antonio_cuello, LOURDES TARRATS, Lualpri, Mauro Enrique Lopez Z., Mª Pilar Luna Calvo, Violeta, Hernán J. Moreyra, Henry Alejandro Morales, Ricardo Castillo., David Arthur, racsonando, Salva45, El desalmado

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Comentarios6
Gracias por este poema, Salvador.
Mientras lo leía, algo muy antiguo despertó en mí: un recuerdo que no tiene jardines, pero sí un cenzontle.
Era yo muy niña cuando mi madre nos llevó a mi abuelita y a mí a ver Tizoc, con María Félix y Pedro Infante. No entendía español, no entendía casi nada, pero una palabra se me quedó grabada como un relámpago: cenzontle.
Años después, ya adolescente y con el espíritu inquieto por el significado de las cosas, descubrí que era el “ave de las cuatrocientas voces”. Qué eternidad en un solo nombre.
Desde entonces, esas voces del cenzontle me hablan. Me dicen cosas que yo no sabía que existían en la profundidad de mi alma.
Por eso, al leer tu poema, sentí que tu jardín y mi cenzontle se reconocían.
A veces basta una palabra —una sola— en un poema o en una canción para regresarnos a lo que fuimos y a lo que aún somos: soñadores y poetas.
Tu jardín.
Mi cenzontle.
Poetas somos.
Que hermosos recuerdos.
Me alegra que te hayas transportado en el tiempo de tu memoria
a esas imágenes cinematográficas de algunos ayeres pretéritos.
Y, comparto tu sentir, a veces una sola palabra nos invita a escribir.
Gracias por estar y comentar, estimada poetisa Lourdes Tarrats,
Poetas Somos... y de recuerdos escribimos...
Poetas somos…hasta el fin.
👍👍👍
Hablando de evolución literaria mi Salvador este poema engrandece todo lo publicado en tu haber escrito, te admiro y es a mares, es mi opinión y te mando saludos con el viento.
Agradecido con tu opinión estimada poetisa amiga mi Violeta
gracias 👍
Por YouTube te dejé también mi comentario sobre el video, hay magia en tu jardín, siempre la ha ávido
Muchas gracias, todavía hay violetas en el jardín.
Me las imaginos ... Que no se da en tu jardín mi Salvador, lo que una menos se imagina
Y a seguir disfrutando!!!
Hermoso y preciado tu genial versar sobre la hermosura del jardín estimado poeta y amigo Salvador
Saludos de Crísapulo desde España
El Hombre de la Rosa
Muchas gracias por su paso y comentario, estimado Hombre de la Rosa
👍👍👍
El jardín para mi es un regalo de la natura, un recluso donde la paz reina.
Hermoso poema Salvador
Un abrazo amigo üoeta
David
Este poema celebra la conexión espiritual y sensorial que surge al contemplar la naturaleza durante las primeras horas del día. Describes un entorno lleno de vida silvestre, donde los aromas florales y el canto de las aves ofrecen un consuelo profundo para el alma. Al contrastar la pureza del jardín con la frialdad del concreto citadino, los versos resaltan la tierra como un refugio de paz necesario para el bienestar humano. La obra exalta la belleza de lo cotidiano, posicionando al mundo natural como un paraíso terrenal que renace con cada amanecer. De este modo, el texto invita a valorar la serenidad que brindan los espacios verdes frente al sofocante ritmo de la vida urbana.
¡Muy bien estimado poeta! ¡Suena y resuena!
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