HAY PERSONAS QUE CON TAN SOLO ESCUCHAR SU VOZ DESQUICIAN NUESTRAS ALMAS

Wilson Delgado

 

Las horas pasan…

Y mi apetito crecía…

Tantas noches te esperaba,

Y mis ansias no me dejaban…

Te extraña…

Mi cuerpo reclamaba tus besos,

Tus caricias,

Y mis labios se humedecían…

Esperando tu llegada….

 

Como leona enjaulada…

Así me encontraba…

Mis volcanes a punto de hacer erupción,

Mi cuerpo temblaba…

Y mi piel erizada…

Mordía mis labios con tanta fuerza,

Arrancándome un poco de mi piel….

Quería sentirte…

Tan solo escuchar el susurro de tu voz…

Para tocar el cielo,

Y calmar esta sed que me estaba matando…

 

Había noches…

Cuando mi necesidad me asaltaba,

Deseaba sentirte…

Deseaba un beso tuyo,

Una caricia que apagará este fuego,

Este calor que me quemaba por dentro,

Y aunque mis manos se ponían inquietas,

Mi cuerpo empapado estaba ya de sudor…

Necesitaba de ti…

Para sentirme plena,

Para saber que sigo siendo tuya.

 

Porque cuando estás a mi lado…

Eres una tormenta que sacude todo mi ser,

Eres la chispa que incendia mi cuerpo,

Eres un terremoto…

Que dejas temblando mis piernas,

Eres ese fuego que me quema completa,

Pero al mismo tiempo…

Despierta esa mujer apasionada,

Esa mujer que se deja moldear en tus manos…

Esa mujer que le encanta tocar el cielo…

Con cada embestida de tu cuerpo…

 

Ver métrica de este poema
  • Autor: Will (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 24 de febrero de 2026 a las 18:16
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.