Hoy pongo este aviso buscando un amor,
mas no sé si exista o si he de encontrarlo;
pues ya lo he buscado con todo fervor,
y estuve yo errado cuando creí hallarlo.
Se busca un amor con vocación de sonrisa,
sin temor al ruido ni miedo al silencio;
que me deje entrar sin pedirme una visa,
que venga y se aferre al deseo que agencio.
Un amor que comparta proyectos de vida,
para acurrucarnos toda la semana;
que no se derrumbe frente a la subida,
y sanemos juntos las penas tempranas.
A cambio, se ofrece aquí un alma sincera,
herida y curada con parches de fe;
algo maltratada, pero aún entera,
dispuesta a brindar con cariño y café.
Se ha de compartir cada deuda de afecto,
si algo no funciona, se habrá de arreglar;
no vale correr si hay algún desperfecto,
pues solo ya hablando se ha de reparar.
Aclaro: no acepto ya amores a medias;
amores cobardes se habrán de abstener,
y a aquellos que adoran vivir en tragedias,
busco amor para ahora, y para envejecer.
A quien le interese, que deje sus datos,
mas solo se acepta una buena intención;
de no ser así, pues ahorre el mal rato,
y yo sigo buscando aquí un buen corazón.
-
Autor:
Yalmar Acosta (
Online) - Publicado: 24 de febrero de 2026 a las 17:11
- Comentario del autor sobre el poema: En este poema, he decidido redactar los términos y condiciones de mi propio corazón. No busco una perfección de cuento de hadas, sino un amor real, con la madurez suficiente para no salir corriendo ante el primer desperfecto. Es un aviso honesto donde ofrezco mis cicatrices y mi café, pero donde también aclaro que ya no tengo espacio para amores a medias ni cobardías. Busco a alguien dispuesto a construir, a sanar y, sobre todo, a envejecer conmigo.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.