A Turtiliano le sacaron el mole,
pues lo agarraron tragando pinole.
Otros dicen que por vender algo muy chafa,
cuando en una ocasión él gritaba:
—¡Órale, pues no la chinguen… ¿Qué onda?!
Pero antes de golpearlo, le advirtieron:
—Ponte la de Puebla, ándale, no te hagas pato.
—No manches, si yo no he hecho nada… —se defendió él—.
Y por nada me echan el caballo encima.
En verdad no me meto con nadie, es la neta.
¡Ya estoy hasta las chanclas de ustedes!
—No te hagas guaje, hazme el paro —le respondieron—.
Ya se te ve agüitado, Turtiliano.
Y que lo sepas:
los madrazos son por echar pata con Petronila.
¡Dejaste la víbora chillando!
Así que chiflando y aplaudiendo.
Si vuelves otra vez, te echamos la carrilla…
¡Turtiliano, para que no sigas de reptiliano!
-
Autor:
Luis Rayo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 24 de febrero de 2026 a las 16:39
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 0

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.