Después de mucho esfuerzo, de tanto desvelo, de tanto tren para arriba y para abajo, el castin en la otra punta de España, difícil el llegar a tiempo habida cuenta la precariedad de los medios locomotrices, la orquesta (menos mal) me apoya aunque mi triunfo suponga su debacle, mi familia que no arrienda mis ganancias, mi novia que me amenaza con que si supero el rosario de pruebas en que consiste un programa de tv de esta índole me deje plantado, y si me ha visto no se acuerda... Todo ese esfuerzo que apuntaba al principio mereció la pena. Todos los cadáveres que se han quedado por el camino (los cuales, por urbanidad, puse con esmero en la cuneta), todas las horas que sustraje al sueño, todas las viandas que me sentaron mal a propósito de los nervios..., todo ello, esfuerzo puro y duro, se me traduce materialmente en esta casa en la que disfruto y escribo (viendo el mar, por cierto, picado ahora), todo ello, inversión del pecunio derivado de más de veinticinco discos lanzados al mercado y una millonada en el banco —pero, por fortuna, no he dejado de ser Paquito, el hijo de Pura, el que iba a los mandados saltando de alegría—.
Merece, mereció, y merecerá la pena, aunque, ahora, todo se me desvaneciera por ensalmo como salido de un reciente sueño, como un tántalo que acerca la boca a una manzana roja, reluciente, y se le desacerca guasona, riéndose jaja.
Sí.
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Autor:
Albertín (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 24 de febrero de 2026 a las 08:59
- Comentario del autor sobre el poema: La voluntad es la fuerza más fuerte del universo. Albert Einstein.
- Categoría: Cuento
- Lecturas: 1

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