EL VERTIGO DEL COBRE

danilo j garcia

 

Estalla el neón cuando la ciudad muerde su propia cola de acero y el zumbido de los cables se vuelve un pulso eléctrico, un latigazo de mercurio que no perdona el sueño y obliga a las persianas de aluminio a tiritar como dientes de un gigante que despierta en la avenida.

¿Dónde termina el asfalto?, pregunta la antena solitaria con su brazo de cromo, y empieza a tejer una red de señales invisibles, mientras el tráfico ruge como un océano de aceite atrapado en un túnel de luz que no conoce el norte ni entiende la tregua que ofrece el cansancio.

Huyendo hacia el ruido la noche suelta su artillería de espejos rotos en danzas de plástico y urgencia de gasolina, y la idea del mañana, como un motor gripado en la mente mecánica de un reloj sin cuerda, forcejea por hallar su aceite, su chispa, su delirio.

Yo dije que la quietud es un error de cálculo, porque el asfalto es un incendio que camina o un mapa de cables quemándose en su propia furia; y al nombrar un semáforo, un cable o un ruido de motor que hasta entonces no tuvo voluntad de incendio, es velocidad pura y sigue vibrando, feroz, de mi propia fiebre.

  • Autor: danilo j garcia (Online Online)
  • Publicado: 24 de febrero de 2026 a las 03:57
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1
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