El Restaurante "El Último Beso"

Línea Gris

9 de febrero 

 

(Una calle empedrada. Fachada discreta. Letrero de madera: "El Último Beso - Reservas exclusivas". Una pareja, treinta y tantos, duda en la puerta. Él, traje arrugado. Ella, vestido negro. Silencio incómodo)

 

ÉL:

¿Segura que esto ayudará?

 

ELLA:

Nada más ha ayudado. Terapia, separación, volver... estamos aquí. Qué más da.

 

(Entran. El lugar es íntimo. Velas. Manteles blancos. Y silencio. Mucho silencio. Nadie más)

 

MAÎTRE (surgiendo de las sombras, sonrisa perfecta, ojos negros):

Bienvenidos. ¿Pareja en crisis? No respondan. Lo sé. Para eso estamos.

 

ELLA:

¿Cómo...?

 

MAÎTRE:

El amor que se apaga tiene un olor. Como incienso quemado. Como flores marchitas. Siéntense. Tengo la mesa perfecta.

 

(Los conduce al fondo. Una mesa para dos. En el centro, una vela roja que no parpadea)

 

MAÎTRE:

Esta noche probarán nuestro menú especial. "Reavivar la llama". Cada plato está diseñado para que vuelvan a encontrarse.

 

ÉL:

¿Y si no funciona?

 

MAÎTRE:

(Sonrisa que no llega a los ojos)

Siempre funciona. De una u otra manera.

 

---

 

(Primer plato. Una sopa humeante. Color extraño. Irisado)

 

MAÎTRE:

Sopa de recuerdos compartidos. Los primeros besos. Las primeras promesas. Los hoteles de carretera. Las risas tontas.

 

(Ellos comen. Por primera vez en meses, sonríen)

 

ÉL:

¿Recuerdas aquel viaje a la playa?

 

ELLA:

(Con la boca llena)

Cuando se nos pinchó la rueda y dormimos en el coche...

 

ÉL:

Y amaneció lloviendo...

 

ELLA:

Y tú dijiste...

 

ÉL Y ELLA (juntos):

"Mejor. Así no hay que levantarse."

 

(Ríen. La primera vez en meses. El maître observa desde la barra. Asiente. Apunta algo en una libreta negra)

 

---

 

(Segundo plato. Una carne jugosa. Salsa oscura. Brilla como si tuviera luz dentro)

 

MAÎTRE:

Lomo de memorias difíciles. Las discusiones. Los silencios. Las noches separados en la misma cama. Muerdan. Recuerden. Pero esta vez, recuerden juntos.

 

(Comen. Las sonrisas se borran. Los ojos se humedecen)

 

ELLA:

Aquella vez que no volviste a casa...

 

ÉL:

Me quedé en el coche. Toda la noche. Mirando la ventana. Esperando que apagaras la luz para saber que dormías.

 

ELLA:

Nunca apagué la luz. Te esperé despierta hasta las seis.

 

ÉL:

¿Por qué no bajaste?

 

ELLA:

¿Por qué no subiste?

 

(Silencio. Se miran. Algo cruje. No la mesa. Algo dentro)

 

MAÎTRE (acercándose):

El amor duele. Por eso hay que sentirlo. Todos los sentidos. Todos.

 

---

 

(Tercer plato. Un postre. Pequeño. Una esfera de chocolate que tiembla como un corazón)

 

MAÎTRE:

El Último Beso. Nuestro plato estrella. Cómanlo juntos. Al mismo tiempo. Sin separar la mirada.

 

(Acercan las cucharas. El chocolate estalla en sus bocas. Por un instante, todo es perfecto. Luego...)

 

ÉL:

(Parpadeando)

¿La luz... se ha ido?

 

ELLA:

No. La vela sigue ahí. Pero... ¿por qué no te oigo bien?

 

ÉL:

Te oigo perfectamente. Pero... no veo. No veo nada.

 

ELLA:

(Tocándose la boca)

Y yo... yo no saboreo. El chocolate... no sabe a nada.

 

(Se levantan. Confusos. Asustados)

 

MAÎTRE (junto a ellos, sin haber caminado):

Tranquilos. Es el efecto del menú. Han intercambiado.

 

ÉL:

¿Intercambiado qué?

 

MAÎTRE:

Usted, caballero, ha dado su vista a ella. Y ella, dama, ha dado su gusto a usted. Ahora él saborea por ella. Ella ve por él. Para siempre.

 

ELLA:

¿¡Para siempre!? ¡Eso no era lo que...

 

MAÎTRE:

(Interrumpiendo, siempre sonriendo)

¿No querían reavivar la llama? Ahora dependen el uno del otro. Él necesita sus ojos para ver. Ella necesita su gusto para saborear. Si se separan, quedan ciegos e insensibles. Si se odian, se odian a medias. Si se aman... bueno. Si se aman, por fin se necesitan de verdad.

 

ÉL:

¡Esto es una locura! ¡Devuélvenos lo nuestro!

 

MAÎTRE:

Lo suyo era una ruina. Esto... esto es una oportunidad. Nueve.

 

ELLA:

¿Nueve?

 

MAÎTRE:

Nueve de febrero. Quedan cinco días para el catorce. Cuando llegue esa fecha, todos los sentidos intercambiados encontrarán su equilibrio. O su caída. Depende de ustedes.

 

(El maître se aleja. La pareja queda sola. Él, ciego, extiende las manos. Ella, sin gusto, las toma)

 

ELLA:

¿Qué hacemos?

 

ÉL:

(Apretando sus manos)

Por primera vez... no lo sé. Pero te necesito para saberlo.

 

(Ella lo mira. Él no la ve. Pero la siente. Y por primera vez en meses, no es incómodo. Es... necesario)

 

MAÎTRE (desde la cocina, a otro camarero):

Próxima reserva. Pareja en crisis. Sí, la de la mesa tres. Sí, la que lleva un año sin hablarse. Prepara el menú. Que ellos también aprenderán. A su pesar.

 

(En la mesa, la vela roja se apaga. Pero algo más se enciende. O quizás no. Quizás sólo se intercambia. Como todo en "El Último Beso")

  • Autor: Línea Gris (Offline Offline)
  • Publicado: 23 de febrero de 2026 a las 22:30
  • Comentario del autor sobre el poema: San Valentín del Terror 9/14 Menos mal que tenía algo escrito ya Fuí por la tarde a urgencias no podía mover el brazo y ahora tengo que ponerme una vende y tomar medicamentos por 5 días...
  • Categoría: fecha-especial
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  • En colecciones: San Valentín del Terror.
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