El Eco del Despecho

Línea Gris

8 de febrero 

 

(Puente viejo sobre un río. Noche. Una joven, veintitantos, sostiene una caja de cartón. Llora)

 

ELLA:

¡Toma! ¡Todo tuyo! Tus cartas, tus fotos, tu bufanda, el oso que me regalaste, las entradas del cine, la ropa que dejaste en mi casa...

 

(Tira la caja al río. Las aguas la tragan)

 

ELLA:

Ahí se pudre todo. Como lo nuestro. Como tú.

 

(Se seca las lágrimas. Camina a casa. Detrás, el río murmulla algo. No es agua. Es voz)

 

(Día siguiente. Ella abre la puerta de su departamento. En el felpudo, algo mojado. Un sobre)

 

ELLA:

¿Qué...?

 

(Lo abre. Es una carta. La primera que le escribió. Impecable. Como nueva. Pero helada. Escarcha en los bordes)

 

VOZ (susurro que sale del papel):

"Te amaré siempre. Siempre."

 

ELLA:

(Tirándolo)

No... yo lo tiré al río...

 

VOZ (desde el papel en el suelo):

El río devuelve lo que no se quiere.

 

(Ella lo pisa. Lo rompe. Lo quema en el fregadero. El humo huele a río. A fondo. A oscuridad)

 

(Día 9. Tímidamente abre la puerta. La bufanda de él. Colgada del picaporte. Goteando. Él la usaba siempre. Ahora parece... moverse sola)

 

VOZ DE ÉL (desde la bufanda):

"Para que no pases frío cuando yo no esté."

 

ELLA:

¡Cállate!

 

LA BUFANDA:

"Pero siempre estoy. El río me trajo de vuelta. Como cada noche. Como cada día."

 

(Ella la agarra. La mete en una bolsa. La entierra en el parque. Al llegar a casa, la bufanda está en su cama. Seca. Tibia. Como si alguien la hubiera usado. Como si él acabara de quitársela)

 

(Día 10. Las entradas de cine. En la mesa. Con un pos-it: "La función de las diez. ¿Vamos?")

 

ELLA (gritando):

¡¿Qué quieres?! ¡Terminó! ¡Hace un año que terminó!

 

LA VOZ (desde las entradas):

"Nunca terminó. Sólo esperaba. El agua guarda. El agua cuida. El agua devuelve."

 

(Día 11. El oso de peluche. Sentado en su sillón. La mira. Sus ojos de vidrio brillan en la oscuridad. Del peluche sale agua. Un hilillo. Luego otro. Luego empapa la alfombra)

 

EL OSO (voz distorsionada, acuática):

"Prometiste quererme siempre. ¿Recuerdas? Siempre."

 

ELLA:

¡Eres un oso de peluche!

 

EL OSO:

"Y tú eres una mujer que prometió. Las promesas no se tiran al río. Las promesas pescan. Y yo he pescado la tuya. Ahora ven. Abrázame."

 

(Ella retrocede. El oso no se mueve. Pero sus brazos de felpa están abiertos. Esperando. Goteando)

 

(Día 12. La ropa de él. En su armario. Planchada. Doblada. Como recién comprada. Pero toda mojada. Toda fría)

 

VOZ DE ÉL (desde cada prenda):

"¿No te pones mi camisa para dormir? Solías hacerlo. Decías que olía a mí."

 

ELLA:

¡Olía! Pasado. Ya no.

 

LA VOZ:

"Todavía. Huelo a río ahora. Pero río soy yo. Y tú también. Porque lo que tiras al río, el río te lo devuelve. Y tú me tiraste a mí. Así que... aquí estoy."

 

(Ella cierra el armario. Pero del otro lado, alguien empuja. Suavemente. Insistentemente. Como queriendo salir)

 

(Día 13. Anochece. Ella no quiere abrir la puerta. Pero algo la obliga. Las cartas están de vuelta. Todas. En un montón perfecto. Sobre ellas, la bufanda. Enrollada. Y dentro de la bufanda, el oso. Abrazando las entradas. Y envuelto en la ropa de él)

 

TODAS LAS VOCES (a la vez, desde los objetos):

"Mañana es catorce."

 

ELLA:

(Arrodillándose, llorando)

¿Qué quieren de mí? ¿Qué?

 

LA VOZ DE ÉL (desde el centro de los objetos):

"Queremos que cumplas. Prometiste amor eterno. El río nos dio vida eterna. Ahora somos uno. Objetos y promesa. Y mañana... mañana vendremos a cobrar."

 

ELLA:

¿Cobrar cómo?

 

LA VOZ:

"Como se cobra siempre. Abrazando. Besando. Llevando. Al río. Donde todo empieza. Donde todo termina. Donde todo flota. Esperando. Siempre esperando."

 

(Ella mira por la ventana. El río brilla a lo lejos. Pero no refleja la luna. Refleja su casa. Refleja su puerta. Refleja los objetos. Y en el reflejo, los objetos se mueven. La esperan)

 

EL RÍO (susurro gigante):

Ocho. Ocho días devolviendo. Mañana, noveno. Pasado, décimo. Hasta el catorce. Hasta que todo vuelva. Hasta que todo sea río.

 

(Ella cierra los ojos. Cuando los abre, los objetos están en su sitio. Inmóviles. Inocentes. Pero mojados. Todos mojados. Y en el suelo, un charco. Que crece. Que avanza. Que dice su nombre)

  • Autor: Línea Gris (Offline Offline)
  • Publicado: 22 de febrero de 2026 a las 22:18
  • Comentario del autor sobre el poema: San Valentín del Terror 8/14
  • Categoría: fecha-especial
  • Lecturas: 0
  • En colecciones: San Valentín del Terror.
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.