Nadie nos dijo que el amor no doliera, ni la flor sucumbiera sin estíos y primavera. El tiempo febril del ocaso cual bellas odas se plasman en un extinto silencio. Aquello no fue no será jamás y tu eterna sonrisa de gaviota convertida en un remanso y hojas secas que el tiempo olvidó .pues no serán! ya iguales nuestras tardes que al poniente infinito lloraron un mar nuestros ojos en cada adiós de arrullos y ciersos indivisos.
-
Autor:
Damián Vargas faune (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 22 de febrero de 2026 a las 17:41
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.